domingo, 10 de junio de 2012

Antes y después. Pouporri

Siempre me ha gustado en decoración vivir una transformación, disfruto convirtiendo lo viejo en nuevo, más aun que decorando lo recién estrenado. Prueba de ello es la finca del Acebuche. Lo que mi marido y yo trabajamos allí nadie se lo imagina, pero lo que disfrutamos tampoco.
Hace algún tiempo que no trato este tema en mis entradas, tan actual en esta época de crisis, donde el porcentaje de los arreglos ha aumentado considerablemente. Hoy te ofrezco un avance de una buena colección de imágenes que he ido atesorando buscando con lupa por la red.
Puedes ver AQUÍ mis entradas del Acebuche, en 39 metros cuadrados, un pequeño jardín, etc.